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Toros
en Toledo
Temporada
1999 Temporada 2000 Temporada
2001
Temporada 2002 Temporada
2003 Temporada 2004 Temporada
2005
TEMPORADA 2008 Feria
de Mayo Viernes, 16 de mayo. Toros de Osborne
(juego desigual), para Manuel Jesús " El Cid" (silencio y
oreja),
José María Manzanares
(aplausos y dos orejas) y Cayetano
(silencio y ovación). Incidencias: herido Luis Blázquez
de la cuadrilla de José María Manzanares.
Sábado, 17 de mayo. Rejones. Toros de Pontes Dias, para Fermín Bohórquez (oreja y dos
orejas),
Diego Ventura (oreja y dos orejas y rabo)
y Joao Telles (oreja y oreja). Media plaza.
TEMPORADA 2007 Sábado, 22 de septiembre. Toros de
Fernando Peña (buenos), para
César Rincón (oreja y ovación),
Jesulín de Ubrique
(saludos y dos orejas) y Manuel Jesús " El Cid"
(dos orejas y saludos tras petición). Tres cuartos de plaza. Domingo, 23 de septiembre.
Rejones. Toros de
Benítez Cubero (manejables), para
Sergio Domínguez (oreja y ovación), Leonardo Hernández
(oreja y ovación) y Joao Telles hijo, (oreja y dos orejas). Media plaza. Feria
de Mayo Sábado, 12 de mayo. Rejones. Toros de
Passanha (bien presentados y buen juego), para Francisco
Benito (oreja y vuelta), Álvaro Montes (oreja y
oreja),
Joao Moura
hijo (oreja y vuelta) y Joao Ribeiro Téllez (oreja y oreja). Un cuarto de plaza. Domingo, 13 de mayo. Toros de
Hermanos Tornay, 4º y 5º como sobreros (descastados y justos de
fuerzas), para Rivera Ordóñez
(silencio y aplausos),
David Fandila "El
Fandi" (aplausos y dos orejas y rabo) y Cayetano
(pitos y oreja). Lleno.
Miércoles, 16 de mayo. Toros de Toros
San
Miguel, 5º como sobrero (juego desigual), para Jesulín de Ubrique
(silencio y oreja),
Juan Serrano "Finito de
Córdoba"
(silencio y oreja) y Manuel Díaz "El Cordobés" (oreja y dos orejas). Media plaza.
TEMPORADA 2006 Feria
de San Mateo Viernes, 22 de septiembre. Rejones. Toros de Luis Terrón (juego
desigual), para Antonio Ribeiro Telles
(ovación y ovación),
Álvaro Montes (oreja y dos
orejas) y João Ribeiro Telles hijo (ovación tras aviso y oreja). Media plaza.
Sábado 23 de septiembre. Corrida Goyesca. Toros de Buenavista, 5º como
sobrero (nobles y manejables, salvo el 1º, deslucido),
para Rivera Ordóñez (silencio y oreja), José María Manzanares
(dos orejas y oreja) y Alejandro
Talavante (oreja y silencio tras aviso). Tres cuartos de plaza. Feria de Mayo
Domingo, 14 de mayo. Rejones. Toros de Castilblanco, para Raúl Martín
Burgos (oreja y dos orejas), Sergio Galán
(oreja y oreja) y João Ribeiro Telles hijo (vuelta y vuelta). Menos de media plaza.
Lunes, 15 de mayo. Toros de Fernando Peña
(juego desigual, destacando el 5º, premiado con la vuelta al ruedo), para
Manuel Jesús " El Cid"
(oreja, silencio y dos orejas) y Sebastián Castella (ovación, oreja con petición y oreja). Tres cuartos de plaza.,
en mano a mano.
Martes, 16 de mayo. Toros de Herederos
de Antonio Ordóñez (escaso juego), para Curro Díaz (silencio,
silencio y ovación) y Manuel Amador
(silencio, ovación y oreja), en mano a mano. Un cuarto de plaza.
TEMPORADA 2005
Feria de San Mateo
Viernes, 23 de septiembre. Corrida goyesca.
Cinco toros de
La Dehesilla y uno (6º) de
Fernando Peña
(de distinta presentación y manejables),
para
Manuel Díaz "El Cordobés"
(oreja y dos orejas), Rivera Ordóñez
(ovación y dos orejas) y Manuel Amador
(silencio y dos orejas). Tres cuartos de plaza.
Domingo, 25 de septiembre. Rejones.
Toros de Castilblanco,
para Francisco
Benito (oreja y oreja), Raúl Martín
Burgos (dos orejas y oreja) y Diego Ventura
(dos orejas y dos orejas). Feria
de Mayo
Sábado, 14 de mayo: Toros de Orellana Perdiz, para los rejoneadores
Rui Fernandes (ovación y
dos orejas), Álvaro
Montes (oreja y ovación), y Diego
Ventura (ovación y dos orejas). Un tercio de entrada.
Domingo, 15 de mayo: Novillos de Los Chospes
(buen juego), para Juan Gómez "El Malagón" (oreja y oreja), Ambel Posada
(ovación y dos orejas) y Juan Manuel Vilches (ovación y ovación). Poca
entrada.
Lunes, 16 de mayo: Toros de Gerardo Ortega
(buen juego), para Manuel Díaz
"El Cordobés" (oreja y dos orejas), Eugenio
de Mora (oreja y oreja) y David
Fandila "El Fandi" (dos orejas y oreja). Más de media
plaza.
TEMPORADA 2004
Festejos celebrados
Miércoles, 22 de septiembre: Toros de María
José Barral (flojos en general) para Miguel
Ángel Perera (ovación y dos orejas), Eduardo
Gallo (oreja y ovación) y Pedro
Gutiérrez "El Capea" (dos
orejas y oreja).
Domingo, 16 de mayo.
Aniversario de la muerte en esta plaza de Joselito
el Gallo.
Toros de Manolo González
(muy buenos para la lidia), para Rivera Ordóñez
(oreja y dos orejas), César Jiménez
(oreja y dos orejas) y José María
Manzanares (oreja y dos orejas). Todos salieron a hombros junto al
mayoral de la ganadería. Sábado 15 de
mayo: Toros de Hdros.
de Felipe Bartolomé Sanz (con juego), para Leonardo
Hernández (ovación y dos orejas), Pablo
Hermoso de Mendoza (oreja y ovación) y Andy
Cartagena (oreja y dos orejas). Tres cuartos de entrada.
TEMPORADA 2003 Domingo, 21 de
septiembre. Toros
de Román Sorando (de
juego desigual), para Joselito (silencio
y ovación) y César Jiménez
(oreja y oreja). Tres cuartos de entrada.
Sábado, 17 de mayo. Toros de Los
Guateles, para Uceda Leal (silencio,
oreja y silencio), Antonio Barrera
(ovación con saludos y saludos) y Fernando
Robleño (palmas en el único que mató). Viernes, 16 de mayo. Toros de Sánchez-Arjona
(mansos pero manejables en el último tercio),
para Finito de Córdoba (palmas y
dos orejas), Javier
Conde (oreja y oreja) y Leandro Marcos
(oreja y ovación). Un tercio de entrada. Crónica
del festejo
Festejos celebrados
Domingo, 27 de abril. Novillos de Alcurrucén
(desiguales), para Alejandro Trigo (dos orejas y oreja), Andrés
Revuelta (oreja y vuelta) y Rufinchi (oreja y oreja). Lleno.
TEMPORADA 2002 Viernes,
31 de mayo. Toros de Alcurrucén
(buenos en general),
para Manuel Caballero (ovación,
dos orejas y ovación) y Eugenio
de Mora (ovación, dos orejas y oreja). Casi lleno. Viernes,
17 de mayo. Novillos de Hdros. de Domingo Martín-Peñato (desiguales
de juego), para Fermín
Bohórquez (dos orejas), Sergio Vegas
(saludos),
Sergio Galán (saludos) y Diego
Ventura (dos orejas y rabo). La yegua lusitana Mosca, de ocho años,
montada por Fermín Bohorquez, resultó mortalmente herida. Fue corneada en el vientre
y tuvo que ser sacrificada. Media entrada. Jueves,
16 de mayo. Toros de Zalduendo
(bien presentados),
para Joselito (palmas y dos
orejas), El
Juli (ovación y palmas) y Leandro Marcos
(oreja y oreja). Lleno.
TEMPORADA 2001
Viernes, 21 de septiembre. Toros de Núñez
del Cuvillo, para Joselito (silencio
y palmas),
José Tomás (oreja y dos orejas) y Morante de la
Puebla (palmas y ovación). Tres cuartos de entrada en tarde lluviosa.
Sábado, 22 de septiembre. Toros de El
Sierro (discretos de presentación y manejables), para Uceda Leal
(ovación y oreja), Juan
Bautista (oreja y ovación) y José Luis
Triviño (oreja en ambos). Media entrada.
Feria de Mayo
Martes, 15 de mayo. Toros de Bernardino
Píriz , para los diestros Jesulín
de Ubrique (oreja y oreja), Finito de Córdoba
(palmas y dos orejas) y Javier Castaño
(oreja y oreja). Acceso a crónica del festejo.
Miércoles, 16 de mayo. Toros de Zalduendo
(flojos en general),
para Curro Vázquez (silencio
y pitos), Enrique
Ponce (oreja y oreja tras aviso) y "El Juli"
(dos orejas y dos orejas). Crónica
de El País.
Jueves, 17 de marzo. Novillos de Juan Andrés Orellana
Molina, para Leonardo Hernández
(oreja),
Miguel García (oreja), José
Miguel Callejón (oreja) y Andy
Cartagena (dos orejas).
Festejos celebrados
Domingo, 22 de abril. Novillos de José
Miguel Arroyo Delgado (bravos), para Juan de la Reina (oreja y silencio tras
aviso), Leandro
Marcos (oreja y oreja) e Iván García (saludos y dos orejas). Leandro
Marcos, Iván García y el mayoral salieron en hombros al término del
festejo.
TEMPORADA 2000
Temporada 1999
X Semana Cultural Taurina
Viernes, 22 de septiembre. Toros de Zalduendo
(terciados, nobles y de buen juego excepto 4º y 5º. El 6º recibió la vuelta
al ruedo),
para Joselito (ovación con saludos y
dos orejas), Enrique
Ponce (ovación con saludos y dos orejas) y Curro
Vázquez (oreja y ovación con saludos). Crónica del
festejo. Sábado,
23 de septiembre. Toros de Cortijoliva (bien presentados y encastados), El
Tato (ovación con saludos y silencio), Juan José Padilla
(palmas y ovación con saludos) y Jesús Millán (dos orejas y silencio).
Menos de un cuarto de plaza. Martes, 16 de
mayo. 3º de Feria. Toros de Zalzuendo
(de presencia desigual, bravos y encastados; los tres últimos con más trapío,
al 5º se le dio la vuelta al ruedo), para Joselito
(dos pinchazos y media, ovación; estocada caída
(dos orejas); Enrique Ponce (media y cinco
descabellos, ovación; gran estocada, dos orejas y rabo), y para José
Tomás (estocada, oreja; dos pinchazos y estocada, oreja). Salieron a
hombros. Crónica del festejo.
Crónicas de la prensa
El País. JUAN M. MORCILLO. Sábado,
17 de mayo´2003. Toreo artístico y pinturero
Tradicional tarde en Talavera de la Reina, en la que el público se
divirtió y pidió orejas de diferente calibre o valor. La corrida ayudó
con sus templadas y nada problemáticas embestidas. Se guardó un minuto
de silencio en el aniversario de Joselito El Gallo.
Finito de Córdoba, en su primer toro, estuvo a la altura del manso y
soso burel de casta menguante. Embestir sabía poco el dócil y pesaroso
torillo y el torero se empleó lo mínimo. Lances convencionales de saludo
y dos series deslavazadas de derechazos tan limpios por fuera y al hilo
del cómodo pitón.
En su segundo, Finito, sin embargo, se desperezó. Loados sean los
dioses. Y poco a poco metió en la franela a un noble toro que quería
templanza y cualidades. Terminó por darle tales cosas el ya veterano
artista, algo que se agradece, en tandas de redondos rematados atrás y
por debajo de la pala del pitón. Una sola serie muy breve al natural
entre medias y un espadazo que apuntó arriba.
Javier Conde, en su primero, en fin, digamos que impuso su personalidad
al manso huidizo que buscó la querencia de tablas demasiado pronto. En
dicho lugar le buscó el torero malagueño, y dio la vuelta al redondel.
Había saludado con verónicas de buen dibujo y su algo de creatividad. La
peregrina por viajera faena de muleta de imposible ligazón estuvo
ambientada con muletazos de plasticidad apreciables.
En el quinto, Javier Conde construyó una faena de muleta con
denominación de origen. Un breve tanteo, una serie de derechazos por
fuera del tercio, y que el noble bruto busca otra vez las tablas. Pero allí
llegó Conde y resolvió una obra de arte barroco, pinturero y original,
en donde temple, toreo, baile flamenco y donaire se dieron la mano. Y el público
se puso tan contento.
Nobleza
Leandro Marcos estuvo aseado en su primero, en donde apuntó sus buenas
maneras. El toro había tomado el socorrido único puyazo sin ningún
celo, que había tragado sin dificultades una muy solitaria buena verónica,
y después acudió con nobleza, y acompañó sin agobios en los muletazos
de tanteo y en una primera serie de redondos de templada factura. Acertó
Leandro Marcos una estocada al primer envite y cayó la oreja.
El sexto no le procuró al torero de Valladolid el éxito y la salida a
hombros, por el mal manejo de la espada. Pues a buen seguro, el generoso público
de Talavera se la hubiera pedido. La faena de muleta fue incluso mejor que
la de su primero. Un trasteo que fue a menos, igual que las pastueñas
embestidas del toro. No se le pudo negar limpieza en la composición y sus
gotas de buen gusto.
El País. JUAN M. MORCILLO. Jueves,
17 de mayo´2001. La
máquina de torear
Va El Juli por los ruedos españoles, franceses y americanos, de feria
en feria, y cuando llega a las plazas enchufa la máquina de torear. Es
asombrosa la capacidad de aguante de este hombre -El Juli ya ha dejado de
ser un niño- para hacer todo lo que hace, sin solución de continuidad,
desde que recibe de salida al toro con el capote hasta que termina
tumbando a sus dos enemigos de sendos estoconazos. Ayer, en Talavera,
aprovechó las condiciones de sus toros, los exprimió hasta la última
gota y se llevó cuatro orejas sin despeinarse.
Su primer toro no tenía mucha presencia, pero sí casta y bravura.
Puso El Juli en marcha la máquina y allí vimos verónicas ganando
terreno y mandando en la embestida, navarras ligadas con tafalleras en el
quite, su habitual barullo, siempre perseguido por el toro y con tres
peones al quite en el tercio de banderillas y una faena de muleta, mecánica,
rápida, sin dar sosiego al toro. Ligaba y ligaba El Juli los pases sin
que se le fuera un pie, dejando el toro a la salida de los pases en el
sitio justo para engancharlo después. Hubo un afarolado ligado con un
pectoral. Resucitó aquel pase del reloj que daba César Girón, se llevó
el toro al tercio, para matarlo, con ligados pases del desprecio... Y, a
todo esto, el público con la baba caída.
El sexto fue un toro de distinta condición. Más suave y parado en el
tercio final. El Juli, que brindó a su maestro Gregorio Sánchez, le sacó
todos los muletazos que tenía y, agotado ya el morlaco, se plantó entre
los pitones, con angustioso encimismo y llegó a darle golpecitos con el
muslo en los pitones. Otro torrente de baba en los tendidos, naturalmente.
Pasión
Si El Juli tiene una máquina, Enrique Ponce tiene una pasión desatada
por el toreo. Se nota que disfruta una barbaridad toreando. Tuvo la suerte
de que le tocara el quinto, que embistió con casta y nobleza, sin reposo
alguno. Ponce tiró de plástica en los ayudados por bajo iniciales y
aunque al principio no logró acoplarse y bailó un poquito, se centró
después y llevó a cabo un toreo mandón con la derecha y en series
interminables con la izquierda, modelo de temple y gusto. Los pases de
pecho, interminables. Tan feliz estaba el torero, que cuando se tiró a
matar, habían transcurrido más de 12 minutos desde el inicio de la
faena. Al retirarse a las tablas, tras la vuelta al ruedo, llevaba encima
una borrachera de toreo.
En cambio, en el segundo, estuvo desdibujado. El torito era muy flojo y
el torero llevó siempre el engaño rematando hacia arriba y con muchas
carreritas entre pase y pase.
A Curro Vázquez se le vio poco animoso ante la casta y los problemas
de sus enemigos. Los mejores momentos de su labor fueron los lances con
los que recogió al cuarto y el inicio de la faena a este mismo toro, en
el que dejó unos derechazos con mando y seguridad. Después, al emplear
la izquierda, como el toro se quedaba corto, el torero escurrió el bulto.
En el primero, que era muy flojo y tenía un molesto cabeceo, estuvo
decidido y con la muleta adelantada, entre las exigencias del público. A
pesar de los problemas, Vázquez consiguió llevárselo en los pases
naturales hasta que el toro se agotó .
El País.
JUAN M. MORCILLO. Miércoles, 16 de mayo´2001. Puerta
grande para los tres
Salían los tres espadas, cada uno a hombros de su asignado costalero y
todo el mundo comentaba, con chiribitas en los ojos, que habíamos visto
un corridón. Cualquier transeúnte que, desde la calle, los haya visto
salir de esa guisa, habrá creído lo mismo. Pero lo cierto es que de
corridón, nada. En absoluto. Ni los toros lidiados, flojos y chochones -sólo
el sexto fue bravo y con temperamento- ni los toreros, de los que únicamente
Finito de Córdoba hizo algo parecido a lo que es el toreo de verdad,
justifican el entusiasmo de los espectadores y el espejismo del transeúnte.
Pero allá ellos si así son felices.
Ha quedado dicho que sólo Finito de Córdoba toreó como es debido.
Eso fue con el quinto de la tarde, un toro con indiscutible presencia para
una plaza de tercera y con una embestida noble y entregada. El mérito de
la faena, que fue de menos a más, reside, sobre todo, en lo bien que supo
adaptarse a la floja y apacible embestida del burel. Finito le sacó
muletazos largos y con temple por el pitón derecho y otros, de menor
longitud, pero de elegante finura, por el izquierdo. Aprovechó muy bien
la bondad de su enemigo y el premio de dos orejas, que lo distinguía del
solitario apéndice conquistado por sus compañeros en cada uno de sus
toros, fue justo.
Antes se las había visto con una impresentable cucaracha, lidiada en
segundo lugar, a la que sólo toreó por alto y dejándola refrescar, para
evitar las constantes caídas del animalejo. A pesar de la labor terapéutica
del diestro, el inválido anduvo casi siempre por el suelo.
Jesulín de Ubrique ha mostrado su nueva personalidad de torero serio.
Lo malo es que esa seriedad resulta un tanto fría y las palmas ya no
suenan con la fuerza que sonaban en su época de frivolidad. Llevó muy
toreado y con temple a su primer toro, por ambos pitones, pero sin ligar
los muletazos. Lo mejor, el empaque con el que dio los ayudados por alto
finales. Le dieron una orejita, pedida por uno de cada 10 espectadores.
En el cuarto empezó con ratonería, escondiéndose en el cuello del
toro y abusando del medio pase. Cuando adelantaba la muleta no remataba
después. De vez en cuando, jugaba al corro con el toro y se iba al rabo.
Por hacer esas bobadas, se manchó de sangre su pulcro traje blanco y oro.
Esta vez hubo más pañuelos, porque su banderillero, Carmelo, invitaba,
con insistencia, a que el público los sacara.
Javier Castaño no toreó. Se dedicó a arrimarse, a dar medios pases
sin gracia, la mayoría de ellos enganchados y sin adelantar la muleta, y
a imitar a Paco Ojeda al final de sus dos faenas. El tercer toro fue
cansino y modorro y el sexto, acudió con bravura y empuje al caballo y
embistió con prontitud y repetición en la muleta. El torero volvió a
llevar la muleta retrasada y, para calentar al personal, le atizó dos
circulares invertidos que gustaron mucho. Después de una estocada corta
delantera y un descabello, la inercia de los espectadores.
El
Mundo. Sábado, 23 de septiembre´2000. Tarde
triunfal
Curro Vázquez dejó pasajes con mucho interés, sobre todo en su primero, un
toro manejable de Zalduendo. Curro toreó con clase, suavidad y temple, gustándose
en las tandas de muletazos y ligando los pases. Hubo momentos con mucha torería
y logró la oreja. No pudo redondear con el cuarto, algo más deslucido, ante el
que Curro Vázquez se esforzó en busca del triunfo.
Joselito intentó hacer faena con el segundo, pero su labor se desarrolló
con algunos altibajos. Lo mejor lo realizó con el quinto, al que entendió
perfectamente. Joselito le sacó el máximo partido con una faena muy meritoria
de principio a fin. Los muletazos fueron largos, templados y con ligazón, gustándose
y conectando con el público. No se demoró con los aceros y cortó las dos
orejas. Dos apéndices consiguió también Enrique Ponce del sexto, el mejor
astado del encierro. Ponce lo toreó a base de buena técnica, plasticidad y
dominio, aprovechando todas las condiciones de su enemigo. Lo había intentado
también con el tercero, pero sin obtener nada.
El País.
Luis M. Morcillo. Edición del 17 de mayo´2000.
La van a repetir
Tras el arrastre del último toro, aún seguía el público en pie, sin
ninguna gana de marcharse. Paseaba José Tomás el trofeo obtenido, se
preparaban los costaleros para llevarse a la calle a los tres espadas y al
mayoral y nadie quería irse. Parecía que esperaban que todo lo que habían
visto se repitiera. Y un portavoz de la empresa, a través de la megafonía,
anunció con voz clara y alegre que la corrida se iba a repetir, con el mismo
cartel de toros y toreros, el próximo 22 de septiembre, fecha en la que
Talavera celebra su feria. Corrida de tanta impresión, corrida de repetición.
A que el festejo haya alcanzado el mérito de ser repetido, para ver si
vuelve a sonar la flauta, contribuyeron el excelente juego de los toros y la
buena labor de los toreros, que supieron aprovechar la casta y la bravura de las
reses para hacerles todo lo que saben y pueden. Joselito, Ponce y Tomás son
toreros de muy diferentes maneras y estilos, y no cabe duda de que en esta
corrida han dado todo lo que tienen.
Fue el primer toro de la tarde una novillada ejemplar y enseguida vio
Joselito la bondad de su embestida. Lo toreó bien de capa, incluido el quite
por chicuelinas y tafalleras. Metió al toro en la faena con buenos pases con la
derecha y no tan buenos con la izquierda. Pronto se le quedó corto el torete y
aquello empezó a perder fuste. Calentó de nuevo al público con un abaniqueo.
El cuarto tuvo más presencia y, tras una única varita, entró Joselito al
quite con unas vistosas crinolinas, que también podrían llamarse gallosinas,
pues José Luis Galloso también las bordaba. A este burel lo toreó el madrileño
muy bien por el pitón derecho, por el que llegó a conseguir algunos muletazos
perfectos de temple, mando y recorrido. Al pasar al toreo con la zurda, el toro
se le quedó corto y se revolvió, lo que hizo que Joselito tuviera que darse
unas carreritas sin rematar bien los pases. El torero sabía, mejor que
nosotros, que el pitón bueno era el derecho y terminó la faena haciéndole
pasar por ese lado y olvidándose del otro. Acabó con un volapié impecable.
El mejor toro de la tarde fue el quinto, para hacer honor al tópico. Cayó
en manos de Enrique Ponce, que le hizo una faena muy entonada, sin forzar ni
castigar, pero sí procurando crear estética y plasticidad. Toreó a placer con
la mano izquierda, en una tanda muy hilvanada, en la que los naturales y el de
pecho se sucedieron en perfecta ligazón. El toro fue incansable y repetidor en
su embestida y el valenciano se hartó de torear y de empalmar muletazos, por
alto y por bajo, al final de la faena. Incluso, con todo el acero en las entrañas,
Ponce le ligó tres naturales y un pectoral antes de que cayera fulminado.
Antes, con el segundo, vimos a un Enrique Ponce pinturero y acelerado, con
una plástica muy lineal, un toreo chapucero con la mano izquierda y un corre
que te corre entre pase y pase que levantó una polvareda. Pero cuando Ponce
anda así, le sigue gustando al público tanto como cuando se para, liga y
torea. Son misterios insondables.
A José Tomás le correspondieron los peores toros. El tercero tardeaba,
escarbaba y flojeaba. Tomás no se acopló con él. Y al sexto se lo inventó.
Esto se ha dicho muchas veces. Pero es verdad. A un toro muy flojo, que se
quedaba a mitad del pase, le arrancó muletazos largos, templados y lentísimos.
Sólo por ver eso otra vez, la van a repetir.
X SEMANA CULTURAL TAURINA
del 14 al 17 de marzo´2000
Centro de Amigos Casino
a las 8:30 de la tarde
Martes 14: PALOMO LINARES
Miércoles, 15: ADOLFO MARTIN, criador de reses bravas
Jueves, 16: DOMINGO DELGADO DE LA CAMARA, cronista
Viernes, 17: Banda Municipal de Música
Domingo, 19: fiesta campera, judías y vaquillas para todo el que quiera
Temporada
1999
Sábado, 15 de mayo´99. Toros de Zalduendo (quinto bis, de muy noble
comportamiento y flojos en general. Justos de presentación, sobre todo primero, segundo y
cuarto. El quinto fue devuelto por problemas de visión); para Enrique Ponce (oreja en ambos), José Tomás (oreja y dos orejas) y El Juli (dos orejas y ovación).
Crónica del festejo.
El Mundo. JOSE LUIS VADILLO. Edición del 16 de mayo´99.
Los
quites perdidos
Llegaron Enrique Ponce, José Tomás y El Juli a la plaza de Talavera de la Reina como
tres gallos de pelea acuden al corral donde miden sus fuerzas. Y dos horas y cuarto más
tarde, abandonó la terna el coso talaverano a hombros. El milagro de las orejas lo
obraron, a partes iguales, los toros del Zalduendo con su nobleza; el público con su
beneplácito; y los diestros con empeño.
Muchos esperaban el duelo de Ponce y Tomás como una lucha de titanes, pero los
contendientes únicamente se plantaron cara desde sus respectivos toros. Ni un quite, ni
uno, permitieron los flojos zalduendos. Ni el cuarto, que pareció el más encastado del
encierro en varas, pero que fue a menos.
Los músicos se empeñaron durante buena parte de la tarde en irritar al enlatado
público al comienzo de cada faena. O antes incluso de que se iniciase. El estorbo de los
desentonados pasodobles se hacía más patente cuando el de Galapagar tomaba la muleta.
Tal vez porque su toreo prescinde de adornos, de remilgos.
Ayer lo demostró con cites de frente, muy cruzado en ambos toros, ante los que anduvo
con pasmosa serenidad. Las dos orejas cayeron en el quinto, tras una faena elegante y
profunda, sobre todo en los naturales. En el segundo, Tomás aguantó parones, miradas y
remiradas de su noble enemigo.
La tarde la abrió con buen tono un Ponce muy concentrado en llevar al toro a media
altura, templado y con cadencia, para evitar la caída segura.
En el cuarto, por contra, el diestro de Chiva citó al hilo del pitón, se alejó de
las astas en los de pecho y no pudo estirar la corta embestida del zalduendo. Eso sí, la
espada cayó a la segunda en todo lo alto.
El lote más dispar fue para El Juli. El tercero fue el mejor de la corrida, el único
que se arrancaba con alegría. Lo aprovechó en una serie de naturales largos con mando, y
con la diestra en otra tanda. El sexto fue el más parado, pero no merecía ser atravesado
por un infame espadazo de El Juli.
Plaza de
toros de Talavera |
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