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La ropa del picador
EL
TRAJE
DE LUCES
El
periodista Paco Delgado reivindica la importancia del color en el
traje de luces
Justo
Algaba: para torear, que ni sobre ni falte nada
Los
diseños de Juan Mouíren

Es el traje con el que se visten los toreros de a pie. Se
le llama así por los efectos luminosos que producen al reflejar la luz las lentejuelas
que lo adornan. Hasta el siglo XVII se confeccionaban en ante, pero desde entonces y
hasta hoy se hacen en seda y se adornan con oro y plata. Es de destacar que el oro en los
trajes sólo lo utilizan los matadores, novilleros y picadores, mientras que la plata y la
seda es exclusiva de los banderilleros.
Composición de traje de luces:

Montera: Es la que va
sobre la cabeza del espada y los banderilleros. Hasta el siglo XIX se utilizó el sombrero
de tres picos, pero desde entonces se comenzó a utilizar la montera que está
confeccionada en tejido rizado muy similar al cabello. Esta prenda ha evolucionado desde
que se comenzó a usar.
Chaquetilla: Es una chaqueta corta que llega hasta la cintura. Por sus
alamers y bordados en oro, plata y seda. De las hombreras cuelgan los machos.
Es demasiado rígida y está abierta por las axilas para facilitar el movimiento de brazos
del torero.
Taleguilla: Es el calzón ajustado y sujeto
con tirantes que llega hasta las rodillas. En la parte inferior se ajusta con machos. Se le añade un fajin a manera de adorno.
Machos: Borlas con las que se ajusta la taleguilla y que cuelgan de las hombreras.
Medias: De seda y color rosa. Llevan otras blancas de algodón por
debajo.
Corbatín: Cinta muy fina que se anuda como corbata, generalmente del
color del fajín que va ceñido en la taleguilla.
 Coleta: Es una antigua moda del siglo XVII, que hoy persiste con el
objeto de sujetar la montera. actualmente son postizas.
Camisa: Es de color blanco y viene adornada en su solapa con boleros o
chorreras.
Capote de Paseo: Es con la misma forma del capote
de brega pero algo más pequeño y liviano. Es un elemento muy lujoso del traje de luces y
sólo lo utilizan los espadas y banderilleros liado a sus trajes en el momento de hacer el
paseillo. Suele ir adornado con figuras religiosas.
Zapatillas: Son de color negro y no llevan tacón. Tienen una suela
especial que evita los resbalones y por encima están adornadas con un lazo.
Trastos de torear:
El Capote: De lona muy
gruesa o fibra sintética muy pesada, es de color rosa y con el envez amarillo
generalmente, aunque algunos lo tienen azul, su corte es en forma de capa y sirve para
burlar y torear.
Capotes
a precios asequibles. Reportaje
- La Muleta: Es de tela más ligera y pequeña que el capote, su color es rojo y va sujeta a un palillo. Es utilizada por
el espada para templar y encauzar la embestida del toro.
El Estoque: Espada con la
que se matan los toros. Tiene una ligera curva en la punta que se le
denomina muerte.

Juan Mouíren nació en
Arles en 1967. Empezó a pintar desde muy joven. Este diseño original del
traje de alternativa de Morenito de
Arles hizo que la sastrería madrileña Alejandro lo requiriera para
diseñar trajes a las figuras...
PortalTaurino.com. Francisco José
Ferrís. 14 de enero de 2003. El
periodista Paco Delgado reivindica la importancia del color en el
traje de luces
El pasado día 17 de diciembre se presentó en el Museo
Valenciano de la Ilustración y Modernidad la última entrega de la
colección “Al Quite” que edita la Diputación de Valencia. Se trata
de una obra de el periodista Francisco Delgado, basada en el color
de los vestidos de torear.
Un gran conocedor del tema, como es el maestro Luis Fco. Esplá,
fue el encargado de presentar el nacimiento de la obra, mostrando
con grandes pinceladas el dominio del tema, en su presentación
transmitió la gran importancia que tiene el color dentro del
espectáculo.
Seguidamente, la encargada en tomar la palabra fue la Diputada
de Asuntos Taurinos, Carlota Navarro, quien realizó un repaso
por toda la amplia carrera del periodista Francisco Delgado.
Día muy especial para Paco Delgado, quien ha querido
dedicar muy especialmente este libro a su madre, que en el día de
hoy cumplía años; “va por ti Mamá”. Paco Delgado nos habló del libro
“El Color en el Toreo” donde ha querido reivi  ndicar el traje de torear, el traje
de luces, que es una prenda de diseño, de valor incalculable, es un
objeto que desde hace casi dos siglos no ha sufrido prácticamente
transformación. Destacar también que es el elemento primero que
capta la atención del espectador cuando entra en la plaza de toros y
esto hace que se realce la figura del toreo.
También ha querido aclarar en este libro, la confusión y el
desconocimiento que hay en la nomenclatura y denominación de los
colores con que se confeccionan los trajes de torear. Asímismo, nos
describe numerosos colores diferentes, relatando anécdotas referidas
a situaciones que se han producido con cada uno de los colores
reseñados.

Justo Algaba nos lo pone muy fácil: para
torear, que ni sobre ni falte nada. Justo.
Se pone en boca de fray Román de Robles, el jefe de cuadrilla de la
Ronda de Pan y Huevo, el que siempre hablaba a barlovento por unas viruelas
endrinas mal curadas, un dicho: "Día llegará en que lo que hace maese
Gonzaga valga para algo más que para hacer de justillo en los excesos de las
damas glotonas..." ¿Y qué es lo que hacía el tal maese Gonzaga en
alivio de delatores quebrantos...? Sencillamente, una especie de jubón en
tela gruesa, con bordado en chorro de vino, siempre vertical y en cintillo de
aguja... una taleguilla.
Así se lo cuento a Justo Algaba en su taller torero de la madrileñísima
calle de Carretas. Y Justo sonríe a rajavaso. Luego te mira con esos sus ojos
de banderillero joven que sabe que tiene sitio en las mejores cuadrillas.
- Bueno, sí... Algo de eso se hacía ya en el siglo XVII. Era una especie de
calzona bordada en los laterales, que no solamente era para mozas rellenitas,
sino también para caballeros.
- ¿Cuándo puede empezar a hablarse de un auténtico vestido torero concebido
como tal?
La tijera corta la placenta de un alamar recién cosido.
- Cayetano Sanz, el gran torero de Madrid, ya intuyó algo. Sobre todo, el
peligro que entrañaba lidiar toros con la anchura de lorzas que tenían los
jobones corrientes. La casaca a medio muslo también era un peligro, dado que
se abría con bastante frecuencia al estar trabada sólo con cordoncillo...
- Pero, según la historia, fue Costillares quien diseña los primeros
vestidos para torear...
- Así es, en efecto. Pero Cayetano ya deja algo pergeñado. Por ejemplo, la
conveniencia de sustituir la redecilla de madroños por algo más sólido que
protegiera la cabeza. y también acotar la casaquilla a la altura de la
cintura, evitando así el vuelo... Después, todos los que vinimos detrás
fuimos poniendo nuestro granito de oro o de plata...
- ¿Vestido, traje o terno? ¿Con qué nos quedamos?
El jaboncillo de tiza anda haciendo jardines de sombras por el costado de la
taleguilla.
- A mí, particularmente, me gusta decir, en su conjunto, ropa de torear. Y,
luego, vestido.
- Un torero llega a tu casa. Quiere una obra tuya. Más o menos, ya sabe tus
precios. ¿Cómo empieza la operación 'vestido nuevo '?
- Cada cual tiene su estilo. Y eso lo respeto. Pero yo trabajo en función de
la anatomía del torero, de su psicología y de su fisonomía. Todos los
toreros no tienen la misma constitución física. Es lo que yo llamo 'la
hechura'. A un torero recio no hay por qué vestirle de oscuro. Y a un torero
alto, se le pueden poner bordados verticales. ¡Claro que se le pueden poner!
La cuestión está en cómo y dónde. Por eso digo que la hechura del torero
es la que te inspira. Es como un lienzo sobre el que tienes que volcarte. Más
importante que todo lo demás es la psicología. Tienes que comprender los
gustos del torero, asimilarlos. O tener un tacto exquisito para llevar le la
contraria. Pero, por supuesto, no es lo mismo un torero de faena quieta, de
personalidad vertical, que otro con mayor dinámica en sus movimientos. Cada
bordado tiene que responder a una exigencia concreta, no a un capricho. Eso se
lo digo a los toreros y me entienden. Me ha costado un poco, ésa es la
verdad...
- ¿y lo de la fisonomía?
- Tan importante o, quizá, más que la parte psicológica. A un torero moreno
hay que vestirlo en moreno, por ejemplo. Que no chirríe nada en el conjunto.
- ¿Cuáles son los colores más solicitados y qué motivos de adorno?
- Hubo un tiempo en que casi todos pedían el blanco y oro. Poco a poco, fui
convenciéndoles de que aquello era demasiado convencional. Y fuimos entrando
en tonos claros, pero ya con fuerza. Y últimamente, se aceptan muy bien los
tonos fuertes. En cuanto a los motivos, podemos decir que los hay de dos
formas: vegetales y geométricos. Flores y líneas, ramas y círculos. O la
mezcla de ambos elementos.
- Qué torero es el más difícil de vestir?
- Ninguno. Todo es cuestión de conjugar anatomía, psicología y fisonomía.
- Como aficionado, sé lo que sientes. Pero como sastre, ¿qué se te pasa por
el alma cuando ves un vestido tuyo destrozado?
- Lo único que me importa es lo que haya dentro del vestido.
Y le creemos. Creemos a este Justo Algaba, artista creador, maestro en vestir
miedos y triunfos.
- Un torero tiene que salir elegante y cómodo a la vez. Sin que nada sobre ni
que nada se eche en falta...
Nos pone muy fácil el remate: Que ni sobre ni falte. Justo.
La ropa del picador
La
Corrida de toros. Las suertes
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